mercedarias

espiritualidad liberadora2La llamada del Dios de la misericordia  que cada hermana ha recibido, debe concretizarse en un proyecto de vida, inspirado en Jesús liberador, vivido por nuestra hermana Lutgarda y primeras compañeras. Ellas desde una vida evangélica y amor filial a María, “Merced de Dios”, supieron configurarse con Cristo Redentor en respuestas a las cautividades de su tiempo.


  • Este proyecto de vida expresa los rasgos que identifican la espiritualidad de la Mercedaria Misionera:
  • Experiencia del Dios de Jesús, Padre – Madre de misericordia, de vida, de ternura y de libertad “que ve, que escucha y conoce el clamor de su pueblo y baja a liberarlo”
  • Experiencia interior de Jesús de Nazaret que anuncia la Buena Nueva y que se entrega “hasta dar la vida”, como expresión máxima de amor redentor, por la liberación del hombre y la mujer cautivos con quienes se identifica.
  • Experiencia de la presencia del Espíritu Santo que nos configura con Cristo liberador y anima nuestra vocación, espiritualidad, fraternidad y misión.
  • Experiencia de María como merced, misericordia y ternura de Dios para la humanidad y signo paradigmático de mujer que canta y proclama proféticamente el misterio de la gracia salvadora de Dios en su Magnificat.
  • Amor a María como madre, primera discípula de Jesús y maestra de vida espiritual. Modelo de mujer libre y liberadora, sencilla y humilde, creyente y comprometida en fidelidad al Espíritu.
  • Participamos de la experiencia espiritual de nuestra hermana Lutgarda: Aprendemos su fidelidad a la historia desde la oración encarnada en la realidad que lo rodea. De ella también aprendemos a discernir y a realizar la voluntad de Dios, confiada en su providencia y a acogerse a María de la Merced como hija en el discipulado de Jesús liberador.
  • Sentido de pertenencia y afecto profundo a la Familia Mercedaria desde el conocimiento y valoración de Lutgarda Mas i Mateu, San Pedro Nolasco, Santa María de Cervelló y demás hermanas y hermanos que nos han precedido en esta misión liberadora y nos unen a su historia y tradiciones.
  • Pasión por el Reino, expresada en la voluntad decidida de participar en la misión evangelizadora de la Iglesia con profunda libertad y disponibilidad para ser enviadas a cualquier parte del mundo. La espiritualidad misionera nos impulsa a respetar las culturas y a descubrir las semillas del verbo en la vida de los últimos y excluidos.
  • Sensibilidad especial de amor y misericordia ante toda situación que esclaviza al ser humano, descubriendo a Jesús en los oprimidos a causa de la ignorancia, de la injusticia y de la falta de fe.
  • Vida Consagrada al Señor en comunidad fraterna, que encarna la dimensión liberadora de los consejos evangélicos por el amor indiviso, la libertad y el compartir.
  • Estilo de vida manifestado en la acogida, libertad, sencillez, alegría, amistad y servicio que tradicionalmente nos ha caracterizado.
  • Asumir con espíritu redentor los sufrimientos y dificultades que acompañan la vida y nos llevan a participar en el misterio Pascual de muerte y resurrección de Cristo.
  • Oración personal y comunitaria, tiempo privilegiado del encuentro con Dios y expresión de la amistad con Cristo redentor. Es fuente de crecimiento de nuestra espiritualidad y nos lleva a la entrega “hasta dar la vida”

 

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